Cómo ser mujer...¡y no morir de un infarto!

Cómo ser mujer...¡y no morir de un infarto!

Cómo ser mujer...¡y no morir de un infarto!

El primer paso para sobrevivir a un infarto? Sin duda alguna, reconocer lo que está ocurriendo. Y es que, aunque el dolor torácico suele ser el síntoma que da la voz de alarma ante la posibilidad de estar sufriendo un ataque cardiaco, ni es el único ni es imprescindible, y más en el caso de que quien esté sufriendo el infarto sea una mujer.

En un elevado porcentaje de los casos, los infartos en las mujeres son silentes, es decir, se producen sin prácticamente dolor alguno en el pecho; algo que provoca que el porcentaje de mujeres que mueran tras sufrir su primer infarto esté por encima del de los hombres. En cifras, la Fundación del Corazón de la Sociedad Española de Cardiología apunta que las mujeres tienen un 50% de posibilidades de morir en su primer infarto; mientras que en el caso de los hombres, éstas se reducen al 30%. Los síntomas de los infartos en la mujer son, o al menos suelen serlo, algo diferentes a los de los hombres.

Por otro lado, el tiempo que tarda una mujer en ser diagnosticada de un infarto es superior al empleado por los médicos en hacerlo cuando es un hombre el que acude a urgencias con los síntomas propios. De esta forma, un estudio estadounidense sobre la materia publicado en 2008 apuntaba que, ante los primeros síntomas, el 56% de los hombres eran diagnosticados de forma correcta de un problema cardiovascular, el 62% fueron enviados al cardiólogo y el 47% recibió el tratamiento adecuado. Entre las mujeres, sólo el 15% fue diagnosticado de una dolencia cardiaca, sólo al 30% se le derivó al cardiólogo y únicamente al 13% le prescribieron un tratamiento adecuado para atajar el problema.

Por ello, la detección de síntomas en el caso de la mujer se vuelve fundamental. Así, entre las señalas más frecuentes de infarto en las mujeres se encuentran las siguientes:

1.- Náuseas o vómitos inexplicables (sensación del estómago revuelto): Este tipo de señales suelen ser ignoradas al confundirse con otro tipo de dolencias que poco o nada tienen que ver con un infarto. En caso de comenzar a sentirlas es fundamental no esperar a que se pasen ni empezar a probar remedios caseros.

2.- Falta de aire y consecuente sensación de ahogo: Este síntoma puede presentarse solo. Puedes sentir una repentina sensación de ahogo en reposo o mientras llevas a cabo una actividad normal, como consecuencia de la incapacidad del corazón de bombear toda la sangre que le llega.

3.- Molestia aguda en la parte superior del cuerpo, el cuello, la mandíbula, etc.: El dolor puede incluso irradiarse a los brazos (generalmente el izquierdo) o a la parte superior del estómago.

4.- Sudor frío: Puede acompañar, o no, al dolor punzante en el pecho.

5.- Cansancio inusual: Suele aparecer sin explicación aparente y puede llegar a durar varios días. Más del 50% de las mujeres que son víctimas de un infarto suelen padecer este síntoma de alarma.

6.- Ansiedad extrema: A veces, puede dar la sensación de que se va a producir la muerte.

7.- Aturdimiento desconocido: Estar sufriendo un ataque al corazón no supone, en la mayoría de los casos, un desvanecimiento instantáneo. De hecho, las personas que están sufriendo un infarto son conscientes de que algo está ocurriendo, si bien es cierto que suelen experimentar una sensación de aturdimiento o mareo excepcional.

Sea como fuera y con independencia del síntoma que se comience a sentir, es fundamental pedri ayuda rápidamente es fundamental para que el corazón no sufra un daño mayor e irreversible. Los tratamientos para combatir un ataque al corazón funcionan mejor cuando son administrados dentro de la primera hora que comenzaran los síntomas; y dentro de las tres primeras horas de comenzar a sentir el malestar, el riesgo de morir se reduce un 25%.

Con independencia del síntoma que se comience a sentir, si cualquiera de ellos se prolonga durante más de cinco minutos es preciso llamar a la asistencia médica de urgencia.

¡Un tratamiento médico rápido puede salvar una vida, con independencia de que sea la de un hombre o la de una mujer!