Resucitación cardiopulmonar y soporte vital avanzado

Hace más de 40 años que las técnicas actuales de resucitación cardiopulmonar (R.C.P.) se introdujeron en la práctica médica. No obstante, en España como en la mayoría de los países europeos, la carencia de su enseñanza reglada, de forma generalizada, durante la Licenciatura de Medicina, la Diplomatura de Enfermería y en los Programas de Formación de Postgraduados (MIR), ha conllevado a que en la práctica, todavía estas maniobras, sean patrimonio casi exclusivo de los médicos Intensivistas, médicos de emergencias y anestesistas. Estas carencias permanecen a pesar de estimarse que entre un 0,4% y un 2% de los pacientes ingresados en un hospital presentarán una parada cardiaca subsidiaria de RCP, la mitad de ellas fuera de las áreas de críticos. De ellos solo 1 de cada 6 sobrevivirá y podrá ser dado de alta.

Este déficit docente, contribuye a los pobres resultados prácticos alcanzados en el tratamiento de las paradas cardiorrespiratorias en la mayoría de los Hospitales, si exceptuamos aquellas que se presentan en las áreas de Medicina Intensiva, Reanimación o Bloques Quirúrgicos, ya que en el resto de los Servicios, difícilmente pueden tratarse en unos tiempos adecuados, cuando sólo una minoría de los médicos y del personal de enfermería está capacitado para ello.

La realidad es aún más dramática en el medio extrahospitalario, donde la parada cardiaca, de carácter inesperado, es un problema de primera magnitud. Se estima que en España se produce una parada de estas características cada 20 minutos, ocasionando anualmente un número de muertes que supera en más de 4 veces a las originadas por los accidentes de tráfico. De esta forma inesperada fallecen el 30% de las 68.500 personas que cada año sufren un Infarto Agudo de Miocardio, así como una de cada dos muertes, de las 39.029 que en total origina la cardiopatía isquémica, así como el 60% de las 16.541 que ocasionan los accidentes. Los escalofriantes datos estadísticos y la evidencia de que pueden disminuirse, nos hacen pensar que debe considerarse prioritario para la Salud Pública, la mejora de los dispositivos de emergencia con la optimización de la "cadena de socorro". Un elemento esencial de esta mejora la formación del personal sanitario en las técnicas y fundamentos de la R.C.P.

En España podemos estar muy orgullosos del camino recorrido, que nos ha permitido, en muy poco tiempo, equipararnos en este campo a otros países desarrollados. La implantación, en los últimos 10 años, de los servicios de emergencia ha representado un avance muy importante en el tratamiento de la parada cardiaca extrahospitalaria, pasándose de prácticamente la nada a la situación actual, en que a nivel de todas las autonomías se disponen de dispositivos y equipos para luchar contra estas muertes prematuras. Estos avances siendo importantes no son suficientes ya que, al igual que suceden en el resto de los países los resultados alcanzados en el tratamiento de la parada cardiaca no son satisfactorios, en el mejor de los escenarios, sólo 4 de cada 10 enfermos tratados ingresan vivos en el hospital y solamente uno de cada 10 sobrevive y puede ser dado de alta a su domicilio. Ante estos resultados las sociedades científicas internacionales han propuesto nuevas estrategias asistenciales. Estas estrategias están dirigidas a disminuir los tiempos de respuesta, mediante el funcionamiento de una "cadena de supervivencia cuyo primer eslabón es el ciudadano, testigo de la parada y el ultimo la RCP Avanzada, efectuada por el Servicio de Emergencias, priorizándose en esta estrategia la desfibrilación temprana.

El conocimiento de las técnicas de RCP avanzadas por diversos colectivos médicos y de enfermería genera un beneficio indiscutible al mejorar el pronóstico de supervivencia de las paradas cardiacas. El conocimiento de estas técnicas es muy sencillo pero no es suficiente con disponer de unos conocimientos teóricos, sino que es imprescindible un entrenamiento práctico y unos hábitos que garanticen su correcta aplicación. Este entrenamiento, es prácticamente imposible de conseguir con el ejercicio profesional, ya que el propio dramatismo de la parada cardiaca y la necesidad de una actuación rápida y eficaz, impiden que la realidad sirva como base de la enseñanza.

Por ello, los conocimientos y la práctica necesaria, sólo pueden adquirirse mediante Cursos teórico prácticos en los que esté comprendido el método y el material docente apropiado.

La Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (SEMICYUC.), ha sido pionera en Europa en la difusión de la enseñanza de la RCP. Hace 20 años que inició el Plan Nacional de RCP. Plan a través del cual ha formado en el transcurso de estos años a mas de 100.000 profesionales, habiendo desarrollado una metodología propia y unos materiales específicos. Este Programa que fue reconocido en su día como de interés sanitario por el Ministerio de Sanidad y Consumo. Recibió ya en 1990 y de manos de la Reina de España el Premio del Médico al mejor Programa de formación continuada.

Este curso es el fruto de esta dilatada experiencia, de forma que proporciona de una forma práctica y participativa, todos los conocimientos y destrezas necesarias para realizar la RCP Avanzada de acuerdo con las recomendaciones del European Resuscitation Council.